03 mayo 2014

Mayo - #3: One by one


Hoy amanecí temprano, dos cosas importantes sucedieron,  reencontrarme con una amiga de alma que una mañana nunca es suficiente para ponernos al día de todo lo que nos sucede o nos ha sucedido desde la última vez que nos vimos.  Y finalmente después de 5 años iba a retomar ciertas costumbres que viví en el 2008 y 2009.

El calor estuvo presente una buena parte del día así como los nervios en mis estómago que se calmaron luego de desayunar con Sandy, la platica imparable, su carcajada característica que tanto me contagia de alegría y sobre todo saber que hay amigas que por muy lejos que estemos, por muy ocupadas, por mucho tiempo que dejemos de hablarnos, al vernos la conexión se reactiva y es como si regresáramos a las clases de diversificado.

Suena "Bajo el sol" del Colectivo Pata de Conejo y sin querer queriendo me transporta a mi segundo y tercer año de la U, aquella mi época en la que descubrí mi pasión, la fotografía, donde encontré en algún rinconcito de mi cerebro el significado de disfrutar mi tiempo sola y también acompañada, donde las lecciones de vida llegaban constantemente.  Muchas veces digo que fue ahí en esos días, meses y años que mi verdadero yo se moldeó, rompió el cascarón y salió a las calles para buscar mis sueños, sin esos tiempos yo sería alguien diferente, por eso creo que era necesario explicar porque al escuchar Pata de Conejo se merecía hacer una pausa, recordar, contemplar los recuerdos y pues luego seguir adelante.

Hoy Dave Grohl y loss Foo Fighters pueden estar orgullosa de mi.

02 mayo 2014

Mayo - #2: Waterloo

Lunes con sabor a viernes, no viernes con sabor a viernes...a dos días de mi cumpleaños, con poco trabajo y muchas ganas de hacer mil cosas, mi asesor de tesis aun no tiene respuesta de mi anteproyecto y los nervios empiezan a ceder.

Como no puede faltar, el día nublado y con las nubes cargadas de agua, mayo es una realidad con las tormentosas lluvias que caracteriza mi mes (en mi caso si aplica que las de este mes son lloronas, yo lloro por cualquier cosa).

Al salir del trabajo paso a traer a Jonathan Carrión para ir a grabar un podcast para esQuisses (mi delirio); espero a que caiga la noche para ir a la primera celebración de mi cumpleaños, cenita con el mero mero.

Pronto cumplo 27 y se acercan los 30, por dentro me siento como un año más, normal, no pasa nada, pero mi impaciencia de hoy y los cambios de planes a última hora me recuerdan que ya no soy aquella que le gustaba improvisar, nunca planear nada, dejarse llevar por lo que sucediera en el momento. Ahora soy agenda, hora, lugares, personas, como que si no me alcanzara el tiempo para nada y aprovecho hasta el último minuto.

Y bueno siempre suceden cosas que me hacen dar cuenta que no importa cuanto cambie la vida me tiene cosas lindas a la vuelta de la esquina, en menos de 5 minutos paso de estar enojada a llorar de la felicidad (ven, no es mentira que soy chillona, una prueba más).

Llegaron los primeros dos regalitos de cumple, una muñequita personificando esta foto:


Y uno de los retos para toda mi vida, un libro de 101 lugares para visitar en el mundo, una guía para viajeros aventureros y creativos. Prometí tachar cada uno de ellos, deseenme suerte (y sobre todo recen para que logre conseguir el dinero para poder cumplirlo).



01 mayo 2014

Mayo - #1: amor de organdí

Primero de mayo, inicia el mes, mi mes, que me trae un año más de vida, también el día del trabajo por lo que hoy descanso un poquito más de lo normal. Me despierto e inmediatamente siento un olor a delicioso café que me llama casi que hipnotizada a bajar al primer nivel, desayuno viendo el nuevo capítulo de Grey's Anatomy junto a mi hermana, soy feliz.

El plan del día, conquistar el club campestre la montaña junto al morenazo, como aquel 2 de enero del 2013 que no se va de mi memoria.  La lluvia no impidió que pudiéramos subir a una casita de árbol, platicar, dormir la siesta y ver películas.

Es hora de regresar a casa mientras Amos Lee nos acompaña en el camino con su "Supply & Demand"



pero no sin antes pasar por un postrecito y una tertulia de dos horas y media, de esas que siempre regresamos a temas que hemos platicado antes pero que termina sacudiéndonos el cerebro y nos quedamos pensativos; soñamos despiertos y sonreímos.

Regreso a casa y toca arreglar un poco la cocina, pero solo un poco, en lo que el sueño se atreve a llegar a mis ojos.

Me recuesto en mis almohadas y puedo dar gracias a Dios que me dio aire para que mis pulmones funcionaran un día más. Soy feliz y Drexler  con "Organdí" sonando en mi reproductor lo demuestra.


Y como diría Pau Donés: ¡Qué bonito es el amor...!

08 abril 2014

Sorpresas

Las cosas tienden a perderse en las grandes lagunas mentales que hay en mi cabeza.

A veces sólo quiero un día normal, una semana, un mes (no se sí más), quiero todo aquello que mis ganas se llevan reprimiendo por mucho tiempo.

Salir del trabajo y no tener preocupaciones, "tengo la tarde libre (como todas mis tardes), hoy voy a ir al cine", "quiero salir con mis amigas como en un 2008 lejano", "aquel va a venir por mi y vamos a caminar", "voy a tomar fotos de larga exposición".
Mi mama me dijo que si me cortaba el pelo muy corto se me iba a desaparecer toda la creatividad que tengo, pero lo que realmente pasó es que mi quietud se alborotó y de la nada me surgieron miles de ideas, cosas que quiero hacer por mi, para mi.
No es que no se pueda, es que no se debe.
No es que no se deba, es que no existe.
No es que no exista, es que no hay tiempo.

No hay dinero.
No hay expectativa.
No hay nada que hacer.
No hay sorpresas.
No hay.

08 diciembre 2013

En la recta final

Pues resulta que la época de fin de año ya empezó a calar, y no solo porque cuando se le antoja al clima que toca frío hasta mis huesos se congelan y no me dan ganas de nada; sino porque la paleta de colores en los atardeceres se mete hasta mi cerebro y hace corto circuitos sin mi permiso; también porque mis piernas constantemente me piden que vaya a caminar en pleno parque central y luego sentarme a leer algún libro que cargue en mi bolsa, antojo que gracias al gracioso y ocurrente alcalde de mi país es imposible satisfacerlo desde el año pasado.

Entre tantas señales que se presentan cuando mi cuerpo ya sabe que estamos en el período de nostalgia de fin de año, es cuando miro Serendipity casi a diario retornando a mis pensamientos y deseos de una historia de amor como la de ellos, inesperada, de ansiedad, y un final feliz... uuufffff!!! cuánto Hollywood en esa película! pero da igual, me empalaga los días.

Y así también mis berrinches nocturnos aparecen deseando la presencia de esa mi colchita de tripas, a quién poder decirle que no ronque para que me deje dormir y a quién pueda abrazar, acariciar, darle un par de manotazos sin querer y finalmente dejarlo sin sábanas... pero siempre que lo tenga a mi lado para cuando amanezca. Si si, tengo mi lado romántico, por ahí anda tratando de salir del encierro.

Un atardecer en medio de árboles, con tres suéteres encima, mi boina negra, y su mano sujetando la mía. O acostados en la grama enchamarrados, viendo sobre nuestras cabezas los fuegos artificiales, mirándonos a los ojos, mis ojos que te van a extrañar.


Ven!



Alguien que me quite de esta computadora, si, ya estamos en la recta final, pero todavía no es tiempo para hablar de los "propósitos de fin de año" o del resumen del 2013 o de ponerme muuuuyyyy melancólica y nostálgica, aun no es momento, mientras tanto me acomodo el suéter y me preparo para seguir disfrutando de lo que queda de diciembre, a agarrar fuerzas para el último tramo y sobre todo para afrontar lo que el 2014 me trae.